«Regenerar la política». Ése fue el deseo más repetido ayer en el salón de actos del centro Abogados de Atocha (Madrid), repleto de ciudadanos interesados en conocer la nueva formación impulsada por el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares, la exalcaldesa de San Fernando de Henares y exdiputada de IU, Montserrat Muñoz, y el poeta Luis García Montero.
El acto, que estuvo presentado por la periodista Teresa Aranguren y que se pudo seguir por Twitter a través de la cuenta de la formación (@iabierta), comenzó con la intervención de Montse Muñoz, quien señaló la intención con la que nace este partido, que estará integrado en IU: sumar, «sumar capacidades, sumar activismo, sumar causas y sumar luchas». En definitiva, según Muñoz, «un espacio de suma de la izquierda alternativa, política y social», una parte de la izquierda «que no es sectaria ni dogmática» y que no se resigna «ante la situación que estamos viviendo».
Según la exdiputada, este partido nace «desde la humildad» y sus impulsores no reniegan «de que forman parte de IU», por lo que han pedido su integración en la federación. Asimismo, animó a todos los que les pueda interesar esta nueva formación a hacerles saber «qué espera la gente de ellos».
Preservar la interacción entre los ciudadanos
A continuación, Luis García Montero, alertó de que el poder financiero «no está desmantelando el Estado del bienestar, sino el Estado», al completo, y está intentando que los ciudadanos «queden aislados, sin espacios en los que interactuar». En este sentido considera que están orientados los ataques a los movimientos y organizaciones sociales, el descrédito de la política y los recortes de presupuesto para desmantelar también los espacios de interactuación cívica.
Asimismo, García Montero reivindicó a Dickens, recordando que, a pesar de hacer 200 años de su nacimiento, la situación actual «se parece cada vez más al desmantelamiento de la sociedad por parte del capitalismo salvaje» que el novelista inglés describió.
Por último, instó a los presentes a «no olvidar el relato tradicional de la clase obrera» y señaló que la política «no se puede regenerar desde las clases altas».
En tercer lugar intervino Gaspar Llamazares, quien apostó por «la defensa del diálogo tanto en la izquierda como hacia afuera» y reclamó acabar «por fin con la inercia de la transición, que está amenazando las pocas e insuficientes conquistas sociales que se hicieron». El diputado también recurrió a la comparación decimonónica, señalando que nos encontramos «en el mismo sistema de turnos» que se vivía en España en aquella época, lo que provoca «el distanciamiento de la sociedad y el descrédito de la política».
Para luchar contra esta apatía, apostó por «la política con mayúsculas», por «volver a crear espacios de intermediación con los ciudadanos».
Respecto a la situación de crisis que vivimos, instó a huir de dos cosas: en primer lugar, «del cierre de filas» en torno a la idea de que «sólo es una crisis económica, refugiándose en el dogma, porque también es una crisis política»; y en segundo lugar, «de la dispersión de la izquierda» distinguiéndose entre «izquierda nueva e izquierda vieja».
Punto de encuentro de toda la izquierda
Llamazares también recordó que siguen siendo parte de IU, «pero estableciendo puentes» hacia movimientos sociales y otras opciones que no se encuentran dentro del partido pero que comparten principios con él. En este sentido, también aseguró que «no compiten con otros partidos», sino que, desde dentro de Izquierda Unida, quieren «demostrar a la gente que es posible organizarse de forma efectiva».
Posteriormente, el diputado volvió a referirse a la crisis, señalando que, además del Estado del bienestar, «también la democracia está en peligro, una democracia precaria en políticas sociales y conciencia política de los ciudadanos», y recordó que «las conquistas sociales» que ahora disfrutamos «son obra de los trabajadores».
También reconoció que arrastra una decepción: no haber conseguido «una lectura positiva» de la movilización contra la invasión de Irak y no haber podido convertir a IU en el punto de encuentro de la izquierda tradicional, el movimiento obrero y el ecopacifismo.
Por último, animó a los presentes a «formar parte del futuro», a que la gente lo haga «sin renunciar a nada de su tradición, sino incorporándolo a su vida y ayudando a crear redes» a todos los niveles (redes sociales, sociedad, trabajo, sindicatos, asociaciones…)
El acto contó con la presencia de numerosos rostros conocidos que quisieron mostrar su apoyo a los promotores de la nueva formación. Entre ellos se encontraban la escritora Almudena Grandes, los actores Juan Margallo y Petra Martínez, el exrector de la UCM Carlos Berzosa o el exdirector de Público Jesús Maraña, quien, en el momento de tomar la palabra, recibió una de las mayores ovaciones de la noche.